miércoles, 21 de octubre de 2009

Código de Etica del Profesional de Recursos Humanos

Siguiendo con los decálogos, los invito a reflexionar y compartir sus perpectivas sobre "mi código de ética".

  • Promover la diversidad y no discriminar, valorando las diferencias culturales haciendo un esfuerzo consciente para detectar y conocer los propios paradigmas o creencias que nos impiden percibir “los hechos” tal cual son y particularmente darnos la oportunidad de conocer a la persona.
  • Mantener en estricta confidencialidad toda la información sensitiva y privilegiada adquirida en el curso del desempeño de las responsabilidades laborales. Hacer honor a la confianza que depositan en ti empleadores, jefes, colegas y empleados de la organización, preservando la confidencialidad de la información a la que se accede.
  • Abstenerse de tomar ventaja del rol en la organización para obtener privilegios especiales, ganancias o beneficios personales. Desalentar la “politiquería” en la organización y promover la cultura de la meritocracia.
  • Apoyar, promover y aplicar los principios de equidad, dignidad y respeto en el lugar de trabajo. Si elegimos esta profesión por nuestro interés por las personas en el ámbito laboral, solo demostrando consistentemente en nuestras conductas respeto por el otro lograremos honrar a nuestra vocación.
  • Promover la satisfacción y la realización del ser humano en el trabajo, a la vez que se desarrolla un alto nivel de compromiso y contribución de los empleados para con la organización.
  • Velar y cuidar el bienestar psico-físico del trabajador, detectando y corrigiendo proactivamente factores que deterioren la salud del ser humano en sentido amplio.
    Cumplir y promover el cumplimiento de todos los requisitos legales que se refieren al ámbito de la gestión de los recursos humanos y no participar en cualquier actividad o intento de eludir la clara intención de la ley.
  • Ser leal con tu empleador y dar lo mejor de sí para promover el logro de los objetivos de negocio.
  • Esforzarse por encontrar un justo equilibrio para satisfacer las necesidades de la organización y sus empleados, considerando tanto las demandas como los recursos disponibles para el desarrollo sustentable y prospero del negocio.
    Fomentar el crecimiento y desarrollo tanto personal como profesional de los integrantes de la organización.

Finalmente, demostrar una confianza digna de SACERDOTES, la sensibilidad de los PSICOLOGOS, la creatividad de los ARTISTAS y la disciplina de los PILOTOS, tal como invita Dave Ulrich en su libro “Recursos Humanos Champions”.


Hasta pronto
Carolina Florez

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